Ayudando al cuerpo a desaprender esa respuesta automática de amenaza y a recuperar estados de mayor seguridad, regulación y calma interior.

Quiero compartirte los resultados de mis últimas intervenciones terapéuticas en pacientes con infertilidad que presentan elevados niveles de ansiedad. En estos casos, he combinado los abordajes psicoterapéuticos que habitualmente utilizo en consulta con la neuromodulación no invasiva, integrando ambas herramientas dentro del proceso terapéutico.
Mi interés más reciente se ha centrado en implementar esta técnica como complemento en mujeres que atraviesan procesos de búsqueda de embarazo mediante tratamientos de reproducción asistida, con el objetivo de reducir el impacto psíquico del proceso, mejorar el estado de ánimo y favorecer una regulación emocional más adaptativa a lo largo de las distintas fases del tratamiento.
En los últimos meses he profundizado en cómo optimizar mi intervención clínica a través de la regulación del nervio vago mediante microcorrientes y bioelectricidad. Se trata de una intervención que actúa directamente sobre la ansiedad, el descanso, la regulación de las funciones sexuales y otras alteraciones del sistema nervioso autónomo.
Los resultados observados muestran una mejoría significativa en todas estas áreas, especialmente en personas sometidas a situaciones prolongadas de estrés físico y emocional.
La ansiedad en la infertilidad: una experiencia frecuente y comprensible
La búsqueda de embarazo, tanto de forma natural como a través de tratamientos de reproducción asistida, es uno de los procesos vitales con mayor impacto emocional y fisiológico.
El estrés sostenido, la incertidumbre, las expectativas no cumplidas y la sensación de falta de control convierten esta etapa en un terreno especialmente vulnerable para la ansiedad. En los tratamientos de fertilidad, esta vivencia suele intensificarse ya que el cuerpo es intervenido, monitorizado y medicalizado, mientras la mente permanece en una anticipación constante del resultado.
Muchas mujeres describen sentirse atrapadas en un estado de hipervigilancia permanente, pendientes del ciclo, de cada señal corporal, de las pruebas médicas, de las llamadas de la clínica y de resultados que parecen tener el poder de reorganizar toda su vida emocional.
Desde mi experiencia clínica, puedo afirmar que no hay nada “mal” en sentirse así. La ansiedad no es un fallo personal ni una debilidad, sino una respuesta del organismo ante una situación vivida como exigente, impredecible y, en muchos casos, profundamente desgastante.
La pregunta clave no es por qué aparece la ansiedad, sino cómo podemos ayudar al cuerpo y al sistema nervioso a salir de ese estado de alerta continua.
Ese ha sido el foco de mi trabajo terapéutico en los últimos años, hasta que llegó a mi consulta una herramienta que me ha permitido profundizar aún más en mis intervenciones: la neuromodulación no invasiva mediante el sistema NESA.
El papel del sistema nervioso autónomo y el nervio vago
En los últimos años, la investigación en neurociencia ha puesto el foco en el sistema nervioso autónomo, encargado de regular funciones básicas como la respiración, la frecuencia cardíaca, el sueño, la digestión, la respuesta inflamatoria y los mecanismos de recuperación del organismo.
Dentro de este sistema, el nervio vago desempeña un papel central en la regulación del estrés y la ansiedad. Cuando su funcionamiento se ve alterado, el cuerpo permanece anclado en un modo de supervivencia que dificulta la relajación, el descanso profundo, la conexión con el placer y la sensación de seguridad interna, aspectos especialmente relevantes en procesos prolongados o infructuosos de búsqueda de embarazo.
Por este motivo, mi enfoque terapéutico no se limita al trabajo psicológico, sino que incorpora la regulación directa del sistema nervioso, ayudando al cuerpo a salir de ese estado de amenaza constante en el que puede quedar atrapado tras meses o años de tratamientos y expectativas frustradas.
Neuromodulación no invasiva y reproducción asistida
La neuromodulación no invasiva es una tecnología emergente que ha despertado un creciente interés en la última década por su potencial terapéutico en el abordaje de la ansiedad y de las disautonomías, es decir, los trastornos del sistema nervioso autónomo.
Se trata de una técnica segura que utiliza microcorrientes de muy baja frecuencia para regular el funcionamiento del nervio vago, una estructura clave en la modulación de múltiples funciones fisiológicas como la respuesta inflamatoria, la frecuencia cardíaca, la respiración o la percepción del dolor, frecuentemente alteradas en contextos de estrés sostenido.
La evidencia científica disponible indica que esta intervención influye de forma positiva en la respuesta inflamatoria y favorece la liberación de neurotransmisores como la serotonina, implicada tanto en la regulación del dolor como en la sensación de bienestar, calma y estabilidad emocional.
Asimismo, ha mostrado beneficios en el tratamiento de afecciones como el dolor crónico, la migraña y determinados trastornos autoinmunes. Al actuar sobre estos procesos, se favorece una regulación fisiológica más equilibrada, lo que repercute directamente en la calidad de vida de las personas que atraviesan procesos médicos prolongados y exigentes, como los tratamientos de fertilidad.
La importancia de un tratamiento personalizado
Uno de los aspectos clave de esta intervención es la personalización. Cada mujer vive la infertilidad y la búsqueda de embarazo de forma distinta, con una historia personal, emocional y corporal única.
Por ello, los protocolos de neuromodulación se adaptan cuidadosamente a cada paciente, del mismo modo que hacemos en psicoterapia, ajustando parámetros como la intensidad de la estimulación, la duración de las sesiones y la frecuencia del tratamiento.
Este enfoque individualizado permite maximizar los beneficios y respetar los tiempos, límites y necesidades de cada proceso terapéutico.
¿Qué se siente durante una sesión?
La neuromodulación no invasiva es una técnica completamente inocua. La mayoría de las pacientes refieren no percibir ninguna sensación durante la sesión. En algunos casos puede aparecer un leve hormigueo en las extremidades, que suele disminuir a medida que el cuerpo se adapta.
No genera dolor ni efectos secundarios relevantes, lo que la convierte en una herramienta especialmente adecuada para mujeres que ya están atravesando procesos médicos, hormonales o emocionales intensos.
Un abordaje integrador para la ansiedad en la búsqueda de embarazo
La ansiedad asociada a la infertilidad no se resuelve únicamente “pensando en positivo” o forzando la calma. Requiere un abordaje respetuoso, profundo e integrador, que contemple tanto la dimensión emocional como la fisiológica.
Durante años me he centrado en acompañar y aliviar los síntomas con los que llegan muchas mujeres a consulta: hipervigilancia, dificultades para descansar, desconexión corporal o agotamiento emocional. Hoy sé que estos síntomas no aparecen de forma aislada, sino que reflejan un sistema nervioso que ha aprendido a mantenerse en alerta como estrategia de supervivencia frente a procesos largos, inciertos y emocionalmente exigentes.
El paso que doy ahora va más allá del alivio sintomático: consiste en trabajar en el origen,
La neuromodulación no invasiva no sustituye el acompañamiento psicológico, sino que lo complementa, facilitando estados de mayor regulación desde los que el trabajo terapéutico resulta más eficaz.
¿Crees que este abordaje podría ayudarte a mejorar tu calidad de vida durante tu proceso de búsqueda de embarazo?
Si la respuesta es sí, quiero que sepas que en Habittat Salud y Bienestar ponemos a tu disposición esta terapia mediante el dispositivo NESA, con un enfoque totalmente personalizado y bajo mi supervisión directa, junto a un equipo multidisciplinar formado por psicólogos, fisioterapeutas y nutricionistas, para acompañarte de una manera integral en tu proceso.
Si tienes cualquier duda sobre lo que implica la neuromodulación no invasiva, puedes escribirme a:
📩olivia.deprado@habittatsalud.com
📩 olivia@psicologiainfertilidad.com
Estaré encantada de resolver todas tus preguntas.
Olivia de Prado.
Psicóloga y Directora del Centro Habittat Salud y Bienestar. ( Negurigane-Leioa).
Máster en Infertilidad: Aspectos psicosociales, médicos y legales .
Máster en Intervención de la Ansiedad y el Estrés.
Máster en Sexología clínica.
Postgrado en Salud Mental Perinatal.
Psicóloga Experta en Trauma, Duelo y Neuromodulación no Invasiva.
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Quiero compartirte los resultados de mis últimas intervenciones terapéuticas en pacientes con infertilidad que presentan elevados niveles de ansiedad. En estos casos, he combinado los abordajes psicoterapéuticos que habitualmente utilizo en consulta con la neuromodulación no invasiva, integrando ambas herramientas dentro del proceso terapéutico.
Mi interés más reciente se ha centrado en implementar esta técnica como complemento en mujeres que atraviesan procesos de búsqueda de embarazo mediante tratamientos de reproducción asistida, con el objetivo de reducir el impacto psíquico del proceso, mejorar el estado de ánimo y favorecer una regulación emocional más adaptativa a lo largo de las distintas fases del tratamiento.
En los últimos meses he profundizado en cómo optimizar mi intervención clínica a través de la regulación del nervio vago mediante microcorrientes y bioelectricidad. Se trata de una intervención que actúa directamente sobre la ansiedad, el descanso, la regulación de las funciones sexuales y otras alteraciones del sistema nervioso autónomo.
Los resultados observados muestran una mejoría significativa en todas estas áreas, especialmente en personas sometidas a situaciones prolongadas de estrés físico y emocional.
La ansiedad en la infertilidad: una experiencia frecuente y comprensible
La búsqueda de embarazo, tanto de forma natural como a través de tratamientos de reproducción asistida, es uno de los procesos vitales con mayor impacto emocional y fisiológico.
El estrés sostenido, la incertidumbre, las expectativas no cumplidas y la sensación de falta de control convierten esta etapa en un terreno especialmente vulnerable para la ansiedad. En los tratamientos de fertilidad, esta vivencia suele intensificarse ya que el cuerpo es intervenido, monitorizado y medicalizado, mientras la mente permanece en una anticipación constante del resultado.
Muchas mujeres describen sentirse atrapadas en un estado de hipervigilancia permanente, pendientes del ciclo, de cada señal corporal, de las pruebas médicas, de las llamadas de la clínica y de resultados que parecen tener el poder de reorganizar toda su vida emocional.
Desde mi experiencia clínica, puedo afirmar que no hay nada “mal” en sentirse así. La ansiedad no es un fallo personal ni una debilidad, sino una respuesta del organismo ante una situación vivida como exigente, impredecible y, en muchos casos, profundamente desgastante.
La pregunta clave no es por qué aparece la ansiedad, sino cómo podemos ayudar al cuerpo y al sistema nervioso a salir de ese estado de alerta continua.
Ese ha sido el foco de mi trabajo terapéutico en los últimos años, hasta que llegó a mi consulta una herramienta que me ha permitido profundizar aún más en mis intervenciones: la neuromodulación no invasiva mediante el sistema NESA.
El papel del sistema nervioso autónomo y el nervio vago
En los últimos años, la investigación en neurociencia ha puesto el foco en el sistema nervioso autónomo, encargado de regular funciones básicas como la respiración, la frecuencia cardíaca, el sueño, la digestión, la respuesta inflamatoria y los mecanismos de recuperación del organismo.
Dentro de este sistema, el nervio vago desempeña un papel central en la regulación del estrés y la ansiedad. Cuando su funcionamiento se ve alterado, el cuerpo permanece anclado en un modo de supervivencia que dificulta la relajación, el descanso profundo, la conexión con el placer y la sensación de seguridad interna, aspectos especialmente relevantes en procesos prolongados o infructuosos de búsqueda de embarazo.
Por este motivo, mi enfoque terapéutico no se limita al trabajo psicológico, sino que incorpora la regulación directa del sistema nervioso, ayudando al cuerpo a salir de ese estado de amenaza constante en el que puede quedar atrapado tras meses o años de tratamientos y expectativas frustradas.
Neuromodulación no invasiva y reproducción asistida
La neuromodulación no invasiva es una tecnología emergente que ha despertado un creciente interés en la última década por su potencial terapéutico en el abordaje de la ansiedad y de las disautonomías, es decir, los trastornos del sistema nervioso autónomo.
Se trata de una técnica segura que utiliza microcorrientes de muy baja frecuencia para regular el funcionamiento del nervio vago, una estructura clave en la modulación de múltiples funciones fisiológicas como la respuesta inflamatoria, la frecuencia cardíaca, la respiración o la percepción del dolor, frecuentemente alteradas en contextos de estrés sostenido.
La evidencia científica disponible indica que esta intervención influye de forma positiva en la respuesta inflamatoria y favorece la liberación de neurotransmisores como la serotonina, implicada tanto en la regulación del dolor como en la sensación de bienestar, calma y estabilidad emocional.
Asimismo, ha mostrado beneficios en el tratamiento de afecciones como el dolor crónico, la migraña y determinados trastornos autoinmunes. Al actuar sobre estos procesos, se favorece una regulación fisiológica más equilibrada, lo que repercute directamente en la calidad de vida de las personas que atraviesan procesos médicos prolongados y exigentes, como los tratamientos de fertilidad.
La importancia de un tratamiento personalizado
Uno de los aspectos clave de esta intervención es la personalización. Cada mujer vive la infertilidad y la búsqueda de embarazo de forma distinta, con una historia personal, emocional y corporal única.
Por ello, los protocolos de neuromodulación se adaptan cuidadosamente a cada paciente, del mismo modo que hacemos en psicoterapia, ajustando parámetros como la intensidad de la estimulación, la duración de las sesiones y la frecuencia del tratamiento.
Este enfoque individualizado permite maximizar los beneficios y respetar los tiempos, límites y necesidades de cada proceso terapéutico.
¿Qué se siente durante una sesión?
La neuromodulación no invasiva es una técnica completamente inocua. La mayoría de las pacientes refieren no percibir ninguna sensación durante la sesión. En algunos casos puede aparecer un leve hormigueo en las extremidades, que suele disminuir a medida que el cuerpo se adapta.
No genera dolor ni efectos secundarios relevantes, lo que la convierte en una herramienta especialmente adecuada para mujeres que ya están atravesando procesos médicos, hormonales o emocionales intensos.
Un abordaje integrador para la ansiedad en la búsqueda de embarazo
La ansiedad asociada a la infertilidad no se resuelve únicamente “pensando en positivo” o forzando la calma. Requiere un abordaje respetuoso, profundo e integrador, que contemple tanto la dimensión emocional como la fisiológica.
Durante años me he centrado en acompañar y aliviar los síntomas con los que llegan muchas mujeres a consulta: hipervigilancia, dificultades para descansar, desconexión corporal o agotamiento emocional. Hoy sé que estos síntomas no aparecen de forma aislada, sino que reflejan un sistema nervioso que ha aprendido a mantenerse en alerta como estrategia de supervivencia frente a procesos largos, inciertos y emocionalmente exigentes.
El paso que doy ahora va más allá del alivio sintomático: consiste en trabajar en el origen,
La neuromodulación no invasiva no sustituye el acompañamiento psicológico, sino que lo complementa, facilitando estados de mayor regulación desde los que el trabajo terapéutico resulta más eficaz.
¿Crees que este abordaje podría ayudarte a mejorar tu calidad de vida durante tu proceso de búsqueda de embarazo?
Si la respuesta es sí, quiero que sepas que en Habittat Salud y Bienestar ponemos a tu disposición esta terapia mediante el dispositivo NESA, con un enfoque totalmente personalizado y bajo mi supervisión directa, junto a un equipo multidisciplinar formado por psicólogos, fisioterapeutas y nutricionistas, para acompañarte de una manera integral en tu proceso.
Si tienes cualquier duda sobre lo que implica la neuromodulación no invasiva, puedes escribirme a:
📩olivia.deprado@habittatsalud.com
📩 olivia@psicologiainfertilidad.com
Estaré encantada de resolver todas tus preguntas.
Olivia de Prado.
Psicóloga y Directora del Centro Habittat Salud y Bienestar. ( Negurigane-Leioa).
Máster en Infertilidad: Aspectos psicosociales, médicos y legales .
Máster en Intervención de la Ansiedad y el Estrés.
Máster en Sexología clínica.
Postgrado en Salud Mental Perinatal.
Psicóloga Experta en Trauma, Duelo y Neuromodulación no Invasiva.
