Olivia de Prado

“a veces yo también me necesito”

¿Tienes la sensación de que llevas “mucho” sobre tus espaldas? Va siendo hora de dedicarte un poquito de tiempo a ti, ¿no te parece?

¿Estás siempre pendiente de que todos los que quieres estén bien, tanto física como anímicamente?

¿A veces te preocupas más de los otros que de ti misma?

Supongo que no hace falta que te diga que esto es agotador y a veces perjudicial para tu salud.

¿Qué tal si por una vez, te dedicas un tiempo a cuidar de ti?

TU TAMBIEN TE NECESITAS.

Pocas veces tienes tiempo que dedicarte… y es que, si lo haces, tienes la sensación de ser egoísta, te sientes culpable … ¿Te resulta familiar?

He de confesarte, que a mí también me pasa…y he de hacer verdaderos esfuerzos por no sentirme así.

Pensar en el bienestar de uno mismo es fundamental para nuestra salud emocional. Si aún no lo tienes claro, puedes repetir unas cuantas veces, “yo también me necesito, voy a desaparecer por unos momentos y cuando regrese no me sentiré mal”.

¿Por qué me siento culpable, si no atiendo a los demás antes que a mí?

Por ejemplo, mi amiga me llama por teléfono y me pide quedar por la tarde porque se siente triste. A mí no me apetece, porque tengo los ánimos un poco bajos, como para estar escuchando las penurias de los demás. Le digo que no y a mi amiga le sienta mal…, “para una vez que te pido algo”.

Si no he logrado superar ese tipo de situaciones, puedo sentirme culpable por atender mis necesidades en vez de las de mi amiga.

Puede que tengas un alto nivel de auto exigencia. Estos sentimientos son típicos en personas que sienten la necesidad de comportarse adecuadamente.

Es difícil hablar de culpa sin nombrar a otros sentimientos vinculados a ella, como pueda ser la responsabilidad, o “hiperresponsabilidad” que a veces desarrollamos inadecuadamente.

A veces nos ocupamos en demasía de los demás y nada de nosotros mismos, y ésto a la larga, pasa factura.

Hasta que no llega el momento en que el cuerpo te avisa, de una u otra forma, con sintomatología física, parece que no nos disponemos a escucharnos.

Qué bueno sería no tener que llegar a ese límite para poder dedicarnos esos ratitos que tanto bien nos hacen.

¿Has probado a hacerlo alguna vez? ¿A dedicarte un día entero, solo para ti, sin hacer grandes cosas?, simplemente bajarte de ese ritmo vertiginoso que casi no te permite enterarte de que estás viva… ese ritmo que te impide ser consciente de la cantidad de cosas que estás dejando pasar sin darte cuenta.

A veces, no es necesario ni siquiera un día entero, con tener un ratito cada día, sólo y exclusivamente para ti, sería necesario. Para destinarlo a lo que te apetezca, hacer yoga, leer un libro, dar un hermoso paseo, ver una apasionante peli o hacerte la manicura; sin tener que dar explicaciones a nadie.

Es fundamental que, aparte de dedicarnos a los que queremos, que, por supuesto nos resulta gratificante, también nos dediquemos a nosotras mismas.

Tú cuidas de los demás, pero ¿quién cuida de ti? Tal vez aquellos por lo que tú te preocupas, estén tan enfrascados en sus historias, que no se den cuenta de que tú también te necesitas.

¿crees que serías capaz de sacar “ese tiempo” para ti? ¿crees que podrías desaparecer solo por unos instantes y volver sintiéndote a gusto contigo misma?

Yo lo intento cada día, hay días que lo consigo, otros no… pero no desisto… Trato cada día de rascar unos minutos más para dedicármelos a mí misma…porque tanto tú como yo nos lo merecemos.

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Gracias por compartir.

Olivia de Prado

 

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“a veces yo también me necesito”

¿Tienes la sensación de que llevas “mucho” sobre tus espaldas? Va siendo hora de dedicarte un poquito de tiempo a ti, ¿no te parece?

¿Estás siempre pendiente de que todos los que quieres estén bien, tanto física como anímicamente?

¿A veces te preocupas más de los otros que de ti misma?

Supongo que no hace falta que te diga que esto es agotador y a veces perjudicial para tu salud.

¿Qué tal si por una vez, te dedicas un tiempo a cuidar de ti?

TU TAMBIEN TE NECESITAS.

Pocas veces tienes tiempo que dedicarte… y es que, si lo haces, tienes la sensación de ser egoísta, te sientes culpable … ¿Te resulta familiar?

He de confesarte, que a mí también me pasa…y he de hacer verdaderos esfuerzos por no sentirme así.

Pensar en el bienestar de uno mismo es fundamental para nuestra salud emocional. Si aún no lo tienes claro, puedes repetir unas cuantas veces, “yo también me necesito, voy a desaparecer por unos momentos y cuando regrese no me sentiré mal”.

¿Por qué me siento culpable, si no atiendo a los demás antes que a mí?

Por ejemplo, mi amiga me llama por teléfono y me pide quedar por la tarde porque se siente triste. A mí no me apetece, porque tengo los ánimos un poco bajos, como para estar escuchando las penurias de los demás. Le digo que no y a mi amiga le sienta mal…, “para una vez que te pido algo”.

Si no he logrado superar ese tipo de situaciones, puedo sentirme culpable por atender mis necesidades en vez de las de mi amiga.

Puede que tengas un alto nivel de auto exigencia. Estos sentimientos son típicos en personas que sienten la necesidad de comportarse adecuadamente.

Es difícil hablar de culpa sin nombrar a otros sentimientos vinculados a ella, como pueda ser la responsabilidad, o “hiperresponsabilidad” que a veces desarrollamos inadecuadamente.

A veces nos ocupamos en demasía de los demás y nada de nosotros mismos, y ésto a la larga, pasa factura.

Hasta que no llega el momento en que el cuerpo te avisa, de una u otra forma, con sintomatología física, parece que no nos disponemos a escucharnos.

Qué bueno sería no tener que llegar a ese límite para poder dedicarnos esos ratitos que tanto bien nos hacen.

¿Has probado a hacerlo alguna vez? ¿A dedicarte un día entero, solo para ti, sin hacer grandes cosas?, simplemente bajarte de ese ritmo vertiginoso que casi no te permite enterarte de que estás viva… ese ritmo que te impide ser consciente de la cantidad de cosas que estás dejando pasar sin darte cuenta.

A veces, no es necesario ni siquiera un día entero, con tener un ratito cada día, sólo y exclusivamente para ti, sería necesario. Para destinarlo a lo que te apetezca, hacer yoga, leer un libro, dar un hermoso paseo, ver una apasionante peli o hacerte la manicura; sin tener que dar explicaciones a nadie.

Es fundamental que, aparte de dedicarnos a los que queremos, que, por supuesto nos resulta gratificante, también nos dediquemos a nosotras mismas.

Tú cuidas de los demás, pero ¿quién cuida de ti? Tal vez aquellos por lo que tú te preocupas, estén tan enfrascados en sus historias, que no se den cuenta de que tú también te necesitas.

¿crees que serías capaz de sacar “ese tiempo” para ti? ¿crees que podrías desaparecer solo por unos instantes y volver sintiéndote a gusto contigo misma?

Yo lo intento cada día, hay días que lo consigo, otros no… pero no desisto… Trato cada día de rascar unos minutos más para dedicármelos a mí misma…porque tanto tú como yo nos lo merecemos.

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